Lejos de nuestra tierra, lejos de nuestros padres, de nuestros hijos ,
de nuestra familia,
las raíces que nos ligan a través de la distancia con ese pasado,
con ese presente y ese futuro
hacen que volvamos nuestros ojos hacia esa hermosa tierra que nos vió
nacer
y que tratemos de preservar las costumbres de nuestros hermanos indígenas, que son nuestras costumbres,
y que tratemos de mostrar al propio ecuatoriano, al canadiense y
sobretodo a nuestros hijos (jóvenes y niños)
la riqueza cultural del Ecuador, al hacer el intento por presentar
las costumbres y tradiciones de nuestro pueblo, y para que hagamos
conciencia y que nos demos cuenta que hemos sido parte de una raza
que ha logrado mantener sus tradiciones y su cultura a pesar del
sometimiento y aislamiento del que tenemos parte de culpa todos y cada uno de
nosotros.
Este es un esfuerzo por mostrar el orgullo de nuestro
indígena, su forma de vida, y para eso no bastaba la danza solamente;
hemos empezado algo nuevo en Toronto para los grupos de danza
ecuatorianos, una nueva forma de expresion, tratando de mezclar teatro
y danza,
un nuevo camino que hará que todos reaccionemos y analicemos el por qué
de agruparnos, y que todo lo que se haga realmente tenga sentido.
La cultura, las tradiciones, y la historia de nuestros antepasados
no son derecho de los indígenas, ni de los mestizos, ni de los blancos;
son parte de todos y cada uno de nosostros. Vivamos todo eso con intensidad
y hagamos que nuestros hijos amen nuestro Ecuador que tambien es su patria.
Es un pequeño homenaje a mis padres, LUIS y CARMEN TARCO, allá en ese pueblito bendecido por Dios, Baños (Tungurahua), para que sepan que su siembra no ha sido en vano. Es también para los padres de mi esposa Mónica, DANTE y BEATRIZ BUSTAMANTE, este proyecto es en gran parte su esfuerzo y dedicación. Gracias por ayudarnos y apoyarnos durante esos años difíciles.